De entre todas las candidaturas que está promoviendo Morena, ninguna ha generado mayor rechazo tanto entre la militancia de ese partido y de diferentes sectores de la sociedad, como la del senador con licencia, Félix Salgado Macedonio.

Salgado Macedonio, necedad presidencial

De entre todas las candidaturas que está promoviendo Morena, ninguna ha generado mayor rechazo tanto entre la militancia de ese partido y de diferentes sectores de la sociedad, como la del senador con licencia, Félix Salgado Macedonio, quien aspira a la gubernatura del estado de Guerrero.

El guerrerense Félix Salgado Macedonio es un poderoso cacique político en su estado natal y ha transcurrido la mayor parte de su vida pública de 33 años en medio de señalamientos de corrupción, abuso de poder, violación, acoso sexual y de acuerdo con una publicación de la prestigiada periodista Anabel Hernández, durante el tiempo que ocupó Salgado Macedonio la presidencia municipal de Acapulco (2005-2008) el narco creció de forma impune y exponencial, llegando a niveles de violencia criminal impensables hasta ese momento.

Pese a todos los señalamientos, denuncias y acusaciones, Félix Salgado, tiene una enorme ventaja a su favor. La amistad a toda prueba del presidente López Obrador, quien se ha tomado a título personal su defensa y respaldo para ocupar, como seguramente habrá de suceder, la gubernatura del estado de Guerrero. En 2017, López Obrador lo nombró coordinador estatal de Morena.

A partir de ese momento el futuro político del favorito del presidente de México, estaba asegurado. Félix Salgado Macedonio gobernará en Guerrero, porque así lo ha dispuesto López Obrador.

Y con la misma pasión y determinación que ha puesto AMLO en resistirse a usar cubre bocas, defenderá a este siniestro personaje, cueste lo que cueste.

El escándalo sobre esta candidatura incluso captura la atención de diferentes medios de comunicación internacionales. En una publicación del periódico El País, de España se lee:

“Tres mujeres han denunciado a Salgado Macedonio por violación. Una afirma haber sido abusada en 1998 cuando era menor de edad; otra denunció ante la Fiscalía de Guerrero en 2017, cuando el político era director del periódico La Jornada de Guerrero y un tercer caso fue presentado ante la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena. “Me quitó el top con fuerza, me puso la mano sobre el cuello, me violó y con los pantalones abajo y todo sudoroso buscó su cartera, sacó 100 pesos y me los aventó en la cara como si fuera basura”, contaba a EL PAÍS una de las mujeres. Además, al menos otras tres mujeres acusan al precandidato de abuso y acoso sexual. Pese a las denuncias y con el apoyo del presidente, este acosador sexual avanza firme en su candidatura.

Andrés Manuel, enfrenta una fuerte oposición dentro de un importante sector de Morena, que se han pronunciado públicamente en contra de esta aberrante decisión.

Pero como ya se ha vuelto costumbre dentro de ese partido, se acabarán imponiendo la dócil sumisión y la obediencia ciega, y quienes apoyen las acciones del presidente en este acto pasarán a la historia como los mayores cobardes.

No se trata de conservadores o neoliberales. Es un asunto estrictamente de dignidad y de respeto por los miles de víctimas de violación, abuso sexual, desaparición forzada y feminicidios que azotan a este país. Y que dicho sea de paso se han incrementado en este gobierno.

Para este presidente vale más la lealtad a sus amigos y obtener votos a cualquier precio, que los derechos de las víctimas de violación.

Lamentable mensaje enviado desde Palacio Nacional. Con esto se les da carta blanca a otros depredadores sexuales para que puedan actuar con total impunidad. Especialmente si gozan de la amistad del presidente.