Caminos del Mayab

La conjura silenciosa contra Mara Lezama

Los que nos dedicamos a la comunicación, somos muy dados a darle lectura política a la mayoría de los eventos donde se involucra a dueños de periódicos (empresarios de la información) y algún político que aspire a otra posición; no existen casualidades ni “reuniones inocentes”, menos coincidencias en algún lugar.

En febrero de 2020, muchos comunicadores dimos cuenta sobre la reunión que sostuvieron los empresarios de la información de diarios impresos como “La Verdad de Quintana Roo” de Carlos Canabal Ruiz; “Quintana Roo Hoy” de Miguel Cantón Zetina; Marco Lozano Ocman, representante de “Novedades de Quintana Roo”; y José Alberto “Pepe” Gómez del “QueQui” con el diputado Luis Javier Alegre Salazar, reunión que está grabada en las cámaras del restaurante “Rolandis”.

Para muchos pasó como una reunión de amigos, pero más bien fue un pacto político con miras a que el diputado presidente de la Comisión de Turismo en la LXIV Legislatura pueda ser el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a la gubernatura en el 2022 y ponerse a trabajar desde ahora para no solamente hacer las estructuras en el estado, sino que estos medios de comunicación manejen su imagen.

Luis Alegre Salazar está relacionado con Mario Delgado a quien apoyó con todo para que llegase a la presidencia nacional de Morena, pues en caso de que eso suceda, tiene asegurada la candidatura a la gubernatura de Quintana Roo para el 2022, idea que tampoco ve mal el actual gobernador Carlos Joaquín González.

Lógicamente, para hacer posible que Luis Alegre pueda quedar como candidato a la gubernatura, pues se tiene que eliminar a todos aquellos y aquellas que quieran esa misma posición, no importa si son de Morena, del PAN, del PRD o del PRI, no hay que permitir que los adversarios del integrante de la cofradía de medios de comunicación, tenga competidores, así que a echarle montón para eliminar a los aspirantes.

Hoy se empiezan a ver los efectos de ese pacto político, pues la crisis de la basura que sufre Benito Juárez, específicamente la ciudad de Cancún tiene nombre y apellido, lo debe de resolver la empresa “Inteligencia México”, que se presume es propiedad de Carlos Canabal Ruiz quien a la vez subcontrató a la empresa “Eco’ox”. Parece inocentada que se deslinde al Ayuntamiento de esta crisis ecológica, pero por debajo de la mesa se le golpea a la administración de Mara Lezama Espinosa a quienes los benitojuarenses son a la que le piden cuenta.

“La Caja China” de la confradía de Luis Alegre está en marcha. Lo peor es que todos estos medios de comunicación tienen convenios publicitarios millonarios con el Ayuntamiento Benito Juárez, o sea utilizan el mismo recurso para denostar la imagen de la administración pública que hoy tiene en sus manos Mara Lezama.

Hoy es el Carlos Canabal Ruiz el que tiene en “jaque” al Municipio con el problema de la basura; luego seguirá en la estrategia el “QueQui”, seguido por “Quintana Roo Hoy” para terminar con “Novedades”. Lógicamente, aquí también hay un empujoncito del gobierno del Estado. Así que “Luces del Siglo” ni debe preocuparse en ser el único de evidenciar la presunta ineficiencia del Ayuntamiento Benito Juárez con los temas sensiblemente sociales, la conjura está en marcha, aunque los que rodean a la alcaldesa en medios de comunicación digan que no pasa nada, el tiempo es el único que da la razón.

SASCAB

La buena noticia es que, en los primeros minutos de hoy viernes, en una Sesión Extraordinaria el Ayuntamiento llegó al acuerdo de ya no pagar a la concesionaria de la recolecta, transportación y disposición de la basura, Inteligencia México (Eco’ox) hasta que no regularice el servicio. Mientras tanto, la administración de Mara Lezama le entrará al quite en la recolección de la basura de la ciudad. Hay que tomarle la palabra al presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) de la XVI Legislatura, que el lunes pasado se comprometió a colaborar para la revisión del contrato de las concesiones en el Municipio Benito Juárez.